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sábado, 8 de febrero de 2014

El discurso del rey (2010)




La película comienza con lo que debería ser un discurso del Duque de York (Colin Firth), que no consigue llevar a cabo debido a su problema de tartamudez que acarrea desde niño. Desde hace años, busca un especialista en estos asuntos que le ayude con su problema, pero ninguno que le recomiendan es lo suficientemente bueno que le consiga corregir su defecto. Así que un día, su esposa Isabel (Helena Bonham Carter) contacta con alguien que le recomiendan y que, según dicen, es el mejor que puede ayudar con el problema de su marido. Ella se hace pasar por la señora Johnson (apellido que usaban cuando querían pasar desapercibidos en los viajes en barco -creo recordar que mencionó-), cosa que Logue no se da cuenta de quién es en verdad hasta que ella lo menciona. Tras llegar a un acuerdo, convence a Bertie para que vaya a su consulta y probar suerte con sus técnicas.

En un principio, Bertie se muestra ciertamente hostil con Lionel, ya que no le resulta nada cómodo todo lo que hace, y mucho menos que le pregunte cosas demasiado privadas para él. Lionel le somete a su primera prueba, que consiste en ponerle unos auriculares con música a todo volumen, mientras Bertie lee en voz alta a Shakespeare (creo que era Hamlet, si no me equivoco). Pero a éste le parece todo muy absurdo y abandona la prueba y la consulta algo irritado, despidiéndose de Lionel para no verle más. Pero cambia de opinión cuando,una noche, decide ponerse la grabación de aquella prueba y comprueban, tanto él como su esposa, que en dicha grabación no se le escucha ni un mínimo titubeo.



A partir de entonces, Bertie está dispuesto a hacer todo lo que Lionel le pide que haga, por muy absurdo que suene o parezca. Lo que Lionel pretende, es que el Duque de York se relaje de pies a cabeza, no sólo la garganta, como los anteriores logopedas se empeñaban en hacer. Entre esas pruebas están el saltar un rato, cantar, relajar la mandíbula, hacer la croqueta de jamón de York, etc. Es aquí cuando Bertie comienza a confiar un poco más en Lionel, ya que sus técnicas dan resultado.

Las cosas en la familia de Bertie no andan del todo bien. Su padre, el rey Jorge V, cae gravemente enfermo y es el hermano mayor de Bertie, Eduardo, quien hereda el trono. Pero los escándalos que éste provoca,hace que más de uno se cuestione si debe ser coronado o no, ya que pretende casarse con una mujer divorciada dos veces, cosa que la iglesia —y mucho menos la anglicana— acepta. Bertie le comenta todos estos asuntos a Lionel, así que es éste último quien le insinúa que tal vez es él quien debería subir al trono y no su hermano,cosa que a Bertie no le hace ninguna gracia y se enfada seriamente con él.




Pero Lionel tiene toda la razón del mundo y no tardan en dársela más adelante, cuando Churchill convence a Bertie de que sea él quien suba al trono. Así pues, Eduardo, quien se niega a abandonar a la mujer que ama por la corona, abdica, dejando así a Bertie el puesto de rey, que se convierte, desde entonces, en el rey Jorge VI de Inglaterra. Bertie, finalmente, va en busca de Lionel a pedirle disculpas, pero es éste quien le pide disculpas a Bertie por el poco tacto que tuvo al decirle todo aquello que dijo. La amistad entre ambos regresa de nuevo y, tanto es así, que Bertie quiere que Lionel esté durante su coronación, más en concreto, en el palco reservado para los miembros de la realeza. Pero la cosa se complica cuando Bertie se entera de que Lionel no es logopeda, ni mucho menos doctor. Lionel le explica lo mejor que puede del asunto y hace ver a Bertie que él jamás dijo que lo fuese. Tras una larga charla con él, Bertie decide seguir confiando en Lionel, ya que, a pesar de todo, confía en él como en el que más.

Cuando parece que todo se tranquiliza, Hitler llega al poder, amenazando con una guerra contra Inglaterra. Es aquí cuando Bertie debe sacar lo mejor de sí, recordar en todo momento todos los consejo y trucos que Lionel le ha enseñado para combatir su problema y, finalmente, conseguir dar el primer discurso como rey sin problemas.



Opinión personal:

Bueno, la película es de las mejores que he visto. A mí es que me encanta la historia, así que cuando la vi en su día me encantó, no sólo por la trama, sino por el gran reparto que tiene. La verdad es que te das cuenta del por qué Colin Firth ganó el Óscar al mejor actor por esta película, ya que hace un papel impresionante como Jorge V. Me encanta también Helena Bonham Carter como la Reina Madre. No me imagino a nadie mejor que ella para ese papel. Es que la miraba y era ella, sin duda alguna. Otra interpretación que me fascinó mucho fue la de Timothy Spall como Winston Churchill. Es que clavó el personaje, gestos, voz...todo. No dejemos atrás a Geofrey Rush, quien también estuvo estupendo en su papel de Lionel Logue.

Si hay una escena a destacar, esa no puede ser otra en la que Bertie se va a encender un cigarrillo y Lionel le dice:

—Yo creo que aspirar el humo en sus pulmones te va a matar.
—Mis médicos dicen que relaja la garganta.
—Son unos idiotas.
—Han sido nombrados caballeros.
—Hace que sea oficial entonces.

Me encanta con la naturalidad que Lionel trata a Bertie. Mucho.

¿Si la recomiendo? Creo que esta es de las películas que valen la pena ver al menos una vez en la vida.

viernes, 31 de enero de 2014

La vida de Adèle (La vie d'Adèle, 2013)

  • Título: La vida de Adèle (La vie d'Adèle, 2013)
  • Género: Drama romántico, homosexualidad, erótico.
  • Director: Abdellatif Kechiche
  • Actores principales: Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux.
Bueno... la verdad es que no sabría cómo calificar del todo esta película. Transcurre de una manera tan sumamente lenta que en la trama se podría resumir en tres o cuatro escenas importantes: Adèle en el instituto, Adèle saliendo con un chico, Adèle conociendo a Emma, Adèle tras la ruptura con ésta última. No hay más trama. Y todo esto en casi tres soporíferas horas. A mí al menos se me ha hecho muy lenta y pesada, y más cuando la actriz principal apenas cambia el gesto de su cara en los 172 minutos que dura la película.

En fin, empezamos por el principio. Al comienzo, tenemos a una Adèle adolescente de unos 15 años de edad en donde se sabe ya de primeras que no sabe ni lo que ella quiere. Es normal que a estas edades una chica, en plena adolescencia, esté descubriendo cosas nuevas, pero vamos, que lo de esta chica es... raro, ya que en algunos momentos no la he entendido en absoluto. Durante su estancia en el instituto hace cosas típicas de su edad como estar con las amigas, hablar sobre chicos y demás cosas. Hasta que una de ellas le dice que hay un chico que se ha fijado en ella (chico que, por cierto, muy mono pero le quitaba de cuajo los cuatro pelos mal puestos de esa supuesta barba que parece que tiene) y que parece estar interesado en ella. La chica, no es para menos, se hace un poco la interesada y en una de estas, acaba quedando con el muchacho. Él parece que sí, que le gusta Adèle, pero ella se muestra bastante fría con el chico y bueno, hace lo que se supone que deben hacer las chicas de su edad, salir con chicos. Las amigas le hacen preguntas un tanto personales y hacen que la chica se sienta incómoda y, sobre todo, sin saber qué hacer al respecto. Finalmente ella se da cuenta de que entre ellos no hay química (más por parte de ella que en la de él) y decide dejarle.

Una noche, su mejor amigo se la lleva de fiestuki a un bar de ambiente (cabe decir que el amigo es gay) y aquí es donde conoce a una chica bastante misteriosa de pelo azul (que ya vio por la calle en una ocasión) y que a nuestra protagonista le llama mucho la atención. En un principio no queda muy claro nada, pero es evidente que ella se siente atraída por la chica del pelo azul, ya que, desde que la vio por la calle, tiene algunos sueños... bastante subidos de tono con ella. Al día siguiente, Emma (que asi es como se llama) va a recogerla, cosa que a las amigas de Adèle no le hace ni pizca de gracia por su condición lésbica. Adèle, por su parte, se defiende de las acusaciones que le manda una de sus amigas y acaban teniendo una fuerte pelea y es aquí cuando creo que deja de tener contacto con ellas y se acerca más a Emma, la cual se siente más atraída por ella.

Poco a poco se van acercando más y más hasta que no les queda otra más que admitir lo que siente y comienzan su tórrido romance. Es aquí donde Adèle empieza a descubrir cosas nuevas (sobre todo sexualmente hablando), a sentir cosas que jamás pensó que sentiría y a ser ella misma. Todo es muy bonito, maravilloso, de color de rosa... pero claro, el paso del tiempo hace que la relación de ambas se enfríe un poco. Se empieza a evidenciar en una exposición de algunos cuadros de Emma en donde ésta pasa olímpicamente de su amada y se la ve claramente algo "mosqueada" con ella, aunque no le llega a decir nada (bueno, tampoco es que se la vea así, porque su gesto no es que cambie en toda la película, pero podríamos decir que sí que parecía algo "pensativa" cuando veía que estaba hablando con más personas y tal). Así que un día, un compañero de trabajo de Adèle la invita a una fiesta donde, tras unas copas de más (siempre le echan las culpas al alcohol, no sé por qué), se acaba liando con él. No sé cuánto tiempo estuvo liándose con él, pero esto acaba pasándole bastante factura, ya que Emma se entera de todo y la echa a patadas de su casa (bien que se lo tenía merecido).

Después de la ruptura, lo demás es un sinsentido en la vida de Adèle. Únicamente se la ve trabajando con los niños (es maestra en una escuela), llorando en todos los rincones (se pasa media peli lloriqueando) y poco más, la verdad. Tiene un reencuentro unos tres años después con Emma, pero todo queda reducido a nada cuando ésta le confiesa que solo le tiene cariño, nada más.
A mí, personalmente no es que me haya gustado del todo la peli. Vale que se refleje mucho la realidad, con temas muy actuales y demás, pero he visto pelis muy realistas y demás que no han sido nada aburridas. Es que encima es lenta de narices, lo que la hace soporífera a más no poder, con escenas que parece que no acaban nunca. Eso por no mencionar que no se sabe cuánto tiempo transcurre entre cambios de escena a otra. En una Adèle tiene 15 años y en otra más adelante ya es maestra. Hala, nos hemos saltado toda la carrera, por lo que vamos.

En cuanto a las escenas de sexo... bueno, bien es verdad que han sido bastante explícitas,pero tampoco han sido para tanto. Aunque sí que es verdad que son demasiado largas y que un poco más cortas no hubiese pasado nada. Eso sí, la puesta en escena de las dos actrices principales con estas escenas han sido muy buenas, ya que interpretar algo así no debe ser nada fácil.

Luego, las interpretaciones. La única que me ha gustado ha sido la de Léa Seydoux. Ha estado genial en toda la peli, pero Adèle Exarchopoulos me ha dejado muy fría en muchas escenas con esa cara de pava que ha tenido a lo largo de las tres horas de película. Lo siento mucho, pero es que esa cara de tener un palo metido en el culo todo el rato ha sido lo que peor he llevado, ya que ni cuando lloraba la quitaba, excepto en alguna que otra escena que parecía que se reía y poco más. Por no mencionar que me han dado ganas de entrar en la peli y gritarle a la pava esta que cerrara la jodida boca para comer, que menudo ascazo me ha dado verle toda la comida mientras masticaba. 

¿Si la recomiendo? pues depende. Si lo que quieres es ver una peli aburrida y lenta, sí. Pero si lo que quieres es ver a dos tías pegándose el lote (y dándole dale que te pego al asunto una y otra vez), pues como que... mejor que no. xD Pero yo por mi parte, y en general, no la recomendaría.

jueves, 30 de enero de 2014

Una cuestión de tiempo (About time, 2013)


  • Título: About Time (Una cuestión de tiempo) -Sí, me encantan las traducciones-.
  • Director: Richard Curtis
  • Año: 2013
  • Género: Comedia, drama, ciencia-ficción (un poco).
  • Actores principales: Domhnall Gleeson (más conocido por estos lares por su papel de Bill Weasley), Rachel McAdams (la de "El Diario de Noa") y Bill Nighy (Rufus Scrimgeour en Las Reliquias de la Muerte).
La verdad es que comencé a ver la película sin saber mucho sobre ella. Tan sólo eso, que un chaval era capaz de retroceder en el tiempo y que era algo así como una historia de amor. Me pensaba que iba a ser la típica película ñoña que muchas películas americanas hacen, pero no, no lo es. Además, que esta peli es británica y se nota mucho el estilo. Y me encanta por eso. 


La historia comienza con Tim, un chico bastante tímido que no consigue novia ni a la de tres. Siempre que abre la boca delante de una muchacha, mete la pata hasta la coronilla. La verdad es que el pobre no tiene mucho tacto con las mujeres y siempre la caga a más no poder. ¡NO da una!  Un día, su padre le dice que los hombres de su familia tienen un don: el de poder viajar por el tiempo. Por lo visto, lo hacen apretando los puños en un lugar oscuro—como un armario, por ejemplo—y pensando mucho en el momento donde quieren regresar. Esa parte la vi un poco... no sé, no lo enfatizaron mucho ni se mataron en pensar en una explicación del por qué ocurre ni nada, pero bueno, dejemos eso a un lado. El caso es que el padre le dice que lo use con cabeza, sólo para casos importantes, nada de hacer el loco ni nada por el estilo porque la cosa podría írsele de las manos. Y claro, el muchacho sólo piensa en que quiere usar ese don para conquista a una chica que, en esos momentos, es la mejor amiga de su hermana. Y vaya si usa todo ese poder, sí, pero todo le resulta en vano, ya que la chavala le da calabazas en dos ocasiones de formas distintas: primero le dice que, como es el último día sería raro y de mal gusto, así que el muchacho se va un mes antes de ese día y le suelta que mejor que se lo proponga el último día. Vamos, que si no te interesa, ¿no sería más fácil decirle que no y no marear al pobre muchacho? Pff me pareció un poco jshdbfnlafbhsdas pelambrusca la tía.

En fin, el caso es que el chico debe seguir con su vida y decide marcharse a trabajar a Londres a un bufete de abogados. Pero antes, su padre le recomienda un sitio donde alojarse de mientras y se encuentra con un dramaturgo súper excéntrico, que no se calla una y siempre está de mal humor. Que, por cierto, es Tom Hollander, el señor Collins de Orgullo y Prjuicio y me entró la risa verlo de esa guisa, con la barba de chorrocientos días y la maraña de pelo. No parecía el mismo.


Así que nada, una noche se va a cenar con un amigo a un restaurante de estos extraños donde no ves absolutamente nada (la verdad es que siempre he querido probar uno, ya que dicen que están muy bien y te ríes mucho precisamente porque no ves nada)y se encuentran con dos muchachas que también están allí y donde pasan horas hablando con ellas. Y nuestro querido protagonista conoce a Mary, una chica bastante simpática de la que prácticamente se enamora sin siquiera verla físicamente. Y ella parece que también le hace un poco tilín, así que le da su número de teléfono (cosa que la otra con el amigo no hace y se inventa mil excusas para quitárselo de encima). Todo muy bien hasta ahora, que parecía que había encontrado a la chica perfecta, pero cuando llega a casa, se encuentra con que su compañero de piso, el dramaturgo, había tenido un pésimo estreno de su obra esa noche y estaba con un humor de mil perros. Así que Tim, el bueno de Tim, le echa una mano y hace que la obra salga la mar de bien y obtenga muy buenas críticas. La pega es que el haber retrocedido en el tiempo, hace que Tim no acuda a la cita con su amigo y no "conozca" a Mary. Así que hace lo imposible por volver a encontrarla. Pero cuando lo hace, evidentemente ella no le conoce y le tiene como un tío raro. Y encima el pobre no ayuda con las cosas que le dice, que más que arreglarlo lo que hace es meter más la pata hasta el fondo y ahuyentarla más aún. En serio, da penica el pobre. Pero bueno, con un poco de esfuerzo —y regresando de nuevo al pasado—, acaba conquistándola una vez más.


Hasta aquí podríamos decir que acaba la parte romanticona y empieza a centrarse en otros temas. Aunque la historia no se queda aquí, eso es evidente, pero ya no es todo ellos nada más, sino más cosas y es donde, a mi parecer, empieza lo bueno y lo que más me gustó. Lo siguiente es que él conoce a los padres (momentazos muy lol por algunos comentarios que él hace), también le pide en matrimonio, se acaban casando y tienen a su primera hija. Pero claro, se ha centrado taaanto en su vida, que ha descuidado en cierto modo la de su familia y no se da cuenta de que su hermana, la cual adora (y no es para menos, porque es super divertida y bastante alocada), tiene problemas serios: deja de ser ella misma desde que empezó a salir con un chaval que la inducía a la bebida y más cosas, así que Tim le cuenta su secreto para hacer que no conozca a ese hijo de la mismísima puta (porque no tiene otro nombre)y cambia su destino, en donde acaba con el amigo de Tim. Pero claro, el haber retrocedido tanto en el tiempo hizo un cambio conocido como "efecto mariposa" y cuando llega a su casa, se da cuenta de que su hija es un niño. Más tarde, su padre le explica eso, que si retrocede mucho en el tiempo y tienes un hijo, éste puede ir variando (algo que me hizo preguntarme si a su padre también le pasó y que si Tim en un principio no sería una niña xD), así que a partir de ese momento, hace las cosas con más cuidado para que no vuelva a ocurrir (no recuerdo cómo hace para que su hija vuelva a ser la misma, creo que retrocede una vez más y ya, pero no estoy segura).

Su vida continúa y todo le va estupendamente. Su hermana rehace su vida con su mejor amigo, con quien se casa y tiene un hijo, su familia está genial y todos están contentos... Hasta que un día reciben la noticia de que al padre de Tim le detectan cáncer y le quedan pocas semanas de vida. Esta creo que es de las partes más emocionantes de la película, puesto que es cuando el protagonista reflexiona sobre la vida. De hecho, hay una escena súper emotiva en donde él le pregunta a su padre si ese momento (donde él está hablando con su padre y le habla de lo que le pasa) no lo ha repetido antes; su padre le contesta que sí. Más tarde, cuando su padre ya no está, va a "verle" mediante su don y comienza, de alguna manera, a disfrutar de él de esos pequeños momentos que no pudo en su día. Hasta que el día en que nace su tercer hijo, que es cuando ya no podrá volver a verle más si no quiere más efectos mariposa. Y ese último momento que están juntos es... ains... deciden los dos regresar a cuando Tim era pequeño y pasar el día jugando en la playa. Es como decir, ya que nos vamos a ver por última vez, que sea para recordarlo toda la vida.

Antes de despedirse del todo de su padre, éste le revela cuál es el secreto de la felicidad. Y, aunque lo llega a usar una vez, decide que prefiere no volver a usar nunca más su don para nada y que prefiere disfrutar de su vida, con sus sorpresas y demás.

Desde mi punto de vista, te hace pensar en muchas cosas, en que a veces, hay que disfrutar de las pequeñas cosas que tenemos, ya que no se volverán a repetir más. Aunque Tim tiene ese don de poder retroceder y que más de uno ya quisiera tenerlo, quieras que no, lo mejor es que la vida siga su curso natural y que lo malo ya pasará. En serio, la escena con el padre es de lo más conmovedora. Yo acabé llorando como una magdalena, porque quieras que no, te remueve por dentro pensar en todo aquello.

En fin, eso ha sido todo. La verdad es que me he explayado a más no poder, pero me da igual porque necesitaba desahogarme tras ver esta pedazo película.

lunes, 15 de julio de 2013

Desayuno con diamantes (1961)


La película comienza con Holly (Audrey Hepburn) saliendo de un taxi justo enfrente de la famosa y flamante joyería Tiffany's que, mientras observa con detenimiento el escaparate, saca, como quien no quiere la cosa y como si de lo más normal del mundo fuera, un croissant y se lo desayuna. Todo esto con su ya conocidísimo vestido negro con el collar de diamantes puestos.... vamos, más glamuroso no puede ser. ¡Como para manchárselo, vaya!

En fin, que nos desviamos. Resulta que Holly, nuestra protagonista, es una rompecorazones, ya que llega a su piso esquivando a un señor bastante adinerado que va algo borachín reclamando el amor de ésta y que ella rechaza a toda costa. La verdad es que no deja muy claro a qué se dedica Holly exactamente, pero da la sensación de que sea, algo así, como una señorita de compañía o una caza-recompensas de estas que sólo va con los hombres más ricos del país por eso mismo, por dinero. Y ella bien orgullosa que está de ello y ni lo niega, vaya.

Por otro lado tenemos a Paul (George Peppard), el nuevo vecino de arriba de Holly, el cual debe de abrir la puerta puesto que no le facilitaron aún las llaves y le pide que le preste un momento el teléfono. Para mí, esta es la escena más divertida de toda la película, o al menos una de ellas, porque no veas lo que me pude reír cuando ella de pone a buscar su teléfono y que no lo encuentra y se pone a rebuscar por todo su piso y va sacando cosas como unas zapatillas de ballet en el frigorífico hasta que da con lo que buscaba, su teléfono, que no estaba en otra parte mas que en una maleta. Y luego, más tarde, se pone a buscar un zapato y Paul lo encuentra en un frutero. Te quedas con cara de WTF?? ¿Cómo es posible eso? Y tampoco es que estuviera desordenado el piso, pero... la chica, que es una despistada de cuidado.

Más adelante nos enteramos de que Paul es escritor de poco éxito que, como Holly, también acepta algún dinero por parte de una ricachona que se encapricha de él. Pero claro, tanto tiempo pasar con la vecina de abajo, se encariña demasiado de ella que... pasa lo que tiene que pasar y se enamora de ella. Y mira que Holly es un tanto rarita, ya que, desde un principio, llama al pobre Paul como su hermano al que nunca ve, Fred, ya que le recuerda mucho a él.

Y un día, así, sin más, aparece un hombre, bastante basto y entrado ya en años (sus 40 tendría por lo menos) que resulta ser nada más y nada menos que el maridito de Holly, aunque el verdadero nombre de ésta es Lula Mae (vaya nombrecito, sí) y quiere llevársela al pueblo de donde es ella con él y sus hijos(bueno, no son de ella, pero imagino que los quiere como tal), pero evidentemente ella, finamente, le da puerta ya que la vida que tiene en Nueva York no es ni punto en comparación con la que tenía allí, en el pueblo.

Y bueno, Paul y Holly, poco a poco van conociéndose un poco más, haicendo locuras como entrar en una tienda y robar un par de caretas un tanto ridículas o grabar sus nombres en un anillo que salió de una bolsa de panchitos. Sinceramente esas escenas son bastante tiernas y ahí es cuando Holly se la ve que le está empezando a hacer tilín o más bien tolón Paul, pero como el pobre no tiene ande caerse muerto (o eso es lo que ella cree) pues le rechaza, ya que quiere casarse con un ricachuelo brasileiro (que es nada más y nada menos que José Luis de Villalonga).

Pero claro, como en toda historia de estas, siempre debe ocurrir algo para que la parejita principal acaben juntos, así que, a Holly le da un ataque de histeria al enterarse de que su hermano Fred ha muerto en la guerra y al brasileño esa actitud de ella no le gusta nada. Y también influyó en que ambos acabaron casi enchironados por un malentendido y al tiquismiquis del brasileiro no le hizo tampoco mucha gracia.
Y bueno, él en un arrebato le dice que la quiere y ella no se lo toma bien porque yo creo que no quiere reconocer que siente lo mismo y ambos acaban bajo la lluvia en busca del gato que ella acababa de abandonar (que nadie se asuste, que encuentran el gato y vuelve a ser feliz)y se dan su conocido beso bajo la lluvia que muchas otras películas romanticonas han imitado cientos de veces.

La verdad es que, personalmente, a mí Audrey y George me gustaron como pareja en esta película y que yo no hubiese puesto a ningunos otros para ser Holly y Paul. Y el toque de humor lo pone el gran Mickey Rooney que hace del Sr. Yunioshi, el vecino japonés de Holly y que siempre se está quejando por algo. 
También me encanta la relación que tiene Holly con el gato. No tiene ni nombre, ni siquiera es suyo, pero ambos son iguales, independientes, sin que nadie les moleste. La escena final, en el que Holly se pone a buscar a Gato, me parece adorable cuando le encuentra entre unas cajas calao hasta los huesos el pobre. Y cuando se besan, el pobre pone cara de que acaben ya que lo están espachurrando entre los dos. 

sábado, 22 de junio de 2013

El diario de Noah (2004)

Bueno, la verdad es que la película es la típica en la que dos adolescentes se conocen, se enamoran, viven un verano de lo más romántico hasta echar la pota y vomitar arcoíris, que los papis de ella, que es una chica de familia adinerada, pues le dicen que no puede estar con él, porque no tiene ande caerse muerto y que ella debe estar con alguien de su misma clase, vamos, con pasta y si es guapo, pues mejor. Y claro, ella se niega a aceptarlo, porque claro, ella hace lo que le da la gana y se enamora de quien quiere. Pero mami tiene otro plan bajo el sobaco y la manda a otro lugar a donde Dios perdió la zapatilla y al Noah también, ya de paso. Bueno, a éste sólo lo perdió de vista, pero que vamos, que se separan. Y bueno, él le escribe cartas durante un año entero (qué rollo, yo me ansio escribiendo una, no me quiero ni imaginar escribiendo 365), hasta que, cansaíco de no recibir ni una respuesta, manda a freír monas a la pija y deja de escribirle. Es que es normal, yo haría lo mismo, que la tinta en los años 40 estaba muy cara y más para un pobre paraíco como era Noah, y eso debe de ser un lujo para él. Angelico.

Así que nada, la niña mona de Allie (que no lo había dicho, así se llama la muchacha) siguió con su vida en Niu York, Niu YorK (Staaaart spreadiiing the neeeeews... (8) Eh.. vale, ya paro). Se sacó la carrera en la universiti of Niu York, Sarah Lawrence (claro que no sé qué era, no se me quedó, para no variar) y acabó, no sé sabe ni cómo, igualica igualica que la prota de Pearl Harbour, vamos, de enfermera para los heridos de la guerra y allí conoció a uno que estaba escayolao hasta el... ehem... dedo meñique del pie, malpensaos. Y bueno, la invita a salir (ahí, medio destrozao por la guerra, pero con ganas de darle alegría al body) y en fin, se enamoran y blablabla, él le pide que se casen, porque es asquerosamente rico, guapo y en fin, todo un gary stu en toda regla, vamos ella acaba aceptando.
En el momento en el que estuvieron apunto de echar el casquete.

¿Pero qué fue de Noah? Pues primero se alistó en el ejército, bueno, ya eso, que se fue a combatir contra los japos en la guerra y allí, la espicha el amigo, que, por cierto, el pobre ahí medio moribundo y el Noah con cara de estreñío vivo (hijo mío, que tu mejor amigo la está palmando, al menos llora o grita un poco, para que se note que te esté afectando que los amargaos de los japos te lo han quitao de en medio, pero nah, tu expresión facial es la de una lechuga revenía...). Y bueno, luego tuvo la chachi idea de que, después de ver a la churri de su vida pegándose el lote con el otro guaperas, pos le da por reconstruir la casa en la que, tiempo atrás, Allie y él casi echan un casquete (y digo casi porque llegó el corta rollos del amigo a cortarles el rollo, vamos. Porque claro, él le prometió que la arreglaría para ella y así lo hizo.
Ejemplo de la cara de espárrago estreñío de Noah.

Y cuando la acabó, vinieron los de la prensa y salió en el periódico y todo (eso sí, con su ya famosa cara de espárrago estreñío, para no variar)y ella, cómo no, ve el artículo y va hasta el pueblecico que unos años atrás vivió y le hace una visitica (más majica que ná. Si es que siempre fue una chica de buen corazón). Él se queda como si nada. ¡¡Tío, que viene a verte, muestra algo más de emoción!! Bésala, abrázala,échale un casquete..¡¡pero haz algo, hombre de dios!! Pos con toda la pachorra del mundo, la invita a pasar (y ella acepta, claro). Y no tienen otra cosa mejor que hacer que... tomar el té. Qué... romántico todo, sí. Esperemos que las pastitas al menos estuvieran buenas, que si no, mal vamos. Eso sí, al día siguiente llega lo bueno. La típica escena en la que la lluvia les pilla (qué casualidad, oye, sieeeempre llueve en las escenas más picantonas)y la pasión les ciega en el momento. Eso sí, lo que me pude reír con la escena en la que él la lleva hasta la habitación... ¡¡a cuestas!! No es por nada pero... ¿no se cansó de subir taaaaantas escaleras hasta llegar a la habitación? Porque macho, yo acabaría sin aliento y teniendo que parar a descansar al llegar... pero nada, él sube como dos pisos con ella a cuestas y con su cara de rancio .___." Como si hubiesen sido tres escaloncicos de nada, vaya

En fin, que se lo pasan pipa uuuna y ootra y ootra vez (cansinos, macho, cómo nos lo restriegan por la cara los muy asquerosos). Y bueno, llega la madre a cortar el rollo y a soltarle a la hija que ella tuvo un amor como el que ella (la hija) tuvo unos años atrás (imagino que antes de conocer al padre de la moza, no sé) y le da el tochaco cartas que le mangó en su momento. Vamos, que tenía una novela entera para leer, vaya. Así que na, acaba peleándose con Noah por una chorrada (que ya ni me acuerdo) y ella se pira a ver al otro. Y esa es otra, ella hostiándolo vivo ahí en plena discusión y él con su cara de .___." puesta... Luego ella habla con el cornudo prometido y regresa a los brazos de Noah. Qué pocholada.

Claro que la escena era un poco ridícula, porque abandona a alguien guapo, con clase, bien arreglado, con su traje bien puesto y demás, por alguien desaliñado, con barba de tropecientos días, camisa de tirantes y pantalones sobaqueros. En pocas palabras, deja a James Bond por irse con Chewbacca. No lo entiendo, pero bueno, son cosas del lof, supongo.

Y bueno, todo esto está escrito en un cuaderno que escribió el propio Noah y que le lee a diario en la actualidad a su esposa, ya que ésta padece de demencia senil y no recuerda nada. Ni de la cara de rancio que tenía su marido en sus tiempos mozos ni nada de nada. Ni de los hijos que tienen ni los nietos. Naica de na. Eso sí, el final muy tierno, con ellos dos abrazados en la misma cama, quedándose dormidos (él en verdad no tendría que estar ahí, pero se saltó las normas por la goma de la sonda y acabó en su habitación).

Y, quitando las cara insípidas del Gosling, creo que la película no está del todo mal. Eso sí, es un rato pastelosa, pero bueno, tampoco la veo tan mal.

Match Point (2005)

La película comienza con el personaje de Jonathan Rhys-Meyer (Chris, creo que se llama), que empieza a trabajar como profesor de tenis para sacarse un dinerillo. Ahí conocerá al hijo del jefe (creo que era) que se hacen muy buenos amigos y éste le presentará a su hermana una noche que lo invita a la ópera. Tras unos tonteos por aquí y por allá, comienzan a salir, aunque no parezca muy en serio.

Al poco, conoce en la casa de la novia, la churri del futuro cuñado, que es nada más y nada menos que la Johanson y, claro, con semejante pivón, cualquiera se enchocharía con ella, claro está. Y, como es evidente, se prenda de ella. Después de muchas miraditas en la que se comen vivos pues eso, que se lían pero ella no quiere saber más nada del tema porque está con el hermano de su novia y para ella sólo fue un desliz sin importancia.

Un día, el cuñado le anuncia al Rhys-Meyer (soy mala para los nombres, sí) que lo ha dejado con la Johanson (aquí es cuando más de uno habrá gritado: "WTF?? ¡¡TÍO, TÚ ERES GILIPOLLAS!! ¿Has dejado a la Johanson?" y esas cosas) porque se enamora de otra pava (qué queréis que os diga, prefiero a la rubia) que al final se casa con ella y la Johanson desaparece del mapa. Cosa que al Rhys-Meyer no le hace mucha gracia e intenta buscarla como sea, pero nada, que no hay manera.
Otro día, se la topa en un museo y ahí ella le da su número de teléfono (un poco forzado, porque estaba allí también la recién estrenada mujer del Rhys-Meyer y no era plan). Así que empiezan a verse y blablabla que si me tienes loco, blablabla, que si dejaré a mi mujer, blablabla (lo típico que sueltan los tíos casados a sus amantes, vamos). Y claro, ella acaba también pillada por él, de tal manera que se obsesiona. Y más cuando, un día, le suelta el bombazo de que está embarazada y lo amenaza con contárselo a su mujer si no la deja y eso (la pobre mujer, intentando quedarse embarazada y ésta, en un calentón, a la primera, anda que manda huevos la cosa, sí). Bueno, pues eso, que el Jonathan (jo, ha sonado a gitanillo), pensando en todo lo que podría perder por culpa de la tipeja esta (posición social, trabajo, su familia, blablabla)pues planea deshacerse de ella: vamos, matándola. Y para ello mata a la vecina (pobre, eso no me pareció justo, la verdad), haciendo parecer que todo ha sido un robo por drogas. Y cuando aparece la Johanson, pues le dispara para que pareciese que "pillaron al supuesto ladrón por sorpresa y se la quitó de en medio". Vamos, todo calculaíco el jodío. Lo que se dice un crimen perfecto, vaya.

Lo que el Rhys-Meyer no sabía era que la Johanson escribía un diario en el que suelta TODO y la policía se lo hace saber (aquí es cuando vemos cómo los huevillos del Rhys-Meyer se le ponen como corbata, sí), pero, les llora, les suelta el rollo de que va a ser papi (hasta me lo hubiese creído yo y todo) y lo dejan irse. Pero, mediante un sueño, el inspector de policía que lleva el caso, le desvela todo y piensa detenerlo, hasta que el compañero le dice que un anillo de la vieja apareció en el cadáver de un drogata que se ve que iba a venderlo y se salva el otro de ir a chirona.

No pude evitar descojonarme con esta última parte, porque de verdad, vaya giro de tuerca que le da Woody Allen al asunto. Uno pensando en la que le iba a caer, que no se iba a librar y.. resulta que se va de rositas.

Intocables (2012)

Sinceramente es una de las pocas películas que yo diría que valdrían la pena ver al menos una vez en la vida. Cuando vi la sinopsis en su día, pensé que sería uno de los mayores dramones del mundo, pero me equivoqué. Es una de las mejores comedias que jamás he visto y con su moraleja y todo.

La película va sobre un ex convicto que va a una entrevista de trabajo para que le puedan sellar el paro. Lo que el no se esperaba era que le dieran el trabajo, que consistía en cuidar de un hombre millonario que es tetrapléjico. Al principio se pensaba que sería mucho más sencillo, pero poco a poco se da cuenta de que no es una tarea fácil.

Creo que una de las escenas más divertidas de toda la película es cuando descubre que no tiene sensibilidad en las piernas ya que se le cae una tetera hirviendo en ellas y el hombre ni se inmuta y el otro se queda todo flipado repitiéndolo una y otra vez. Siento no estar dando nombres, pero es que no los recuerdo y ando vaga para buscarlos.

En fin, sigo. El muchacho, día a día se va ganando la confianza del millonario, que parece ser el único al que le debe de caer en gracia, puesto que sus amigos intentan convencerle de que puede ser una amenaza ya que estuvo en la cárcel y eso. Me encanta que él los mandara a freír monas e hiciera lo que le saliera de las pelotas, porque se estaba dando cuenta de que con este personaje se lo pasaba en grande, ya que lo sacaba a menudo a pasear en su... No se, ¿Lamborgini?¿Ferrari? lo que sea, un coche de esos, en vez del coche adaptado para gente como él. Y lo protege de gentucilla como uno de los vecinos que con todo el morro le da por aparcar en la zona de vado cuando esta completamente prohibido(como es normal) y esté lo coge por banda y lo empotra contra la pared explicándole a su manera el por que no debe aparcar su asqueroso coche de pijo ahí. Y claro, el hombre disfruta de su compañía tanto como el otro muchacho.

Hay un momento que no me acuerdo que pasa pero recuerdo que el muchacho acaba yéndose, me parece que era por un asunto familiar, con uno de sus hermanos y el milloneti tiene que buscarse otro asistente y el que le buscan es súper soso y aburridisimo con el que no se encuentra a gusto. Hay otro momento que me gusta mucho es el momento casamentero del joven. Quiere que su jefe conozca al fin a una mujer con la que se cartea habitualmente y le manda poemas escritos por el mismo(bueno, el los narra y su secretaria o lo que sea, lo escribe por el, pero se entiende que son de el, vamos). La primera vez el se echa para atrás justo en el último momento, ya que teme la reacción de la mujer al enterarse de que es tetrapléjico (algo que nunca le menciono por miedo a que ella le rechace y no quiera saber nada más de el). Pero me alegra saber que al final, cuando su amigo le hace algo así como una encerrona para que la conozca, ella lo aceptara tal como es.
Al final se que el muchacho no fue más el asistente del hombre, pero a día de hoy son grandísimos amigos. Y eso me enternece, ya que ambos vienen de mundos muy opuestos y aún así, sean los mejores amigos del mundo. Esa película tiene mucha moraleja. Una de ellas es que no debes juzgar a los demás ni por su nivel social ni por su pasado. Todos tenemos derecho a equivocarnos y no por ello tenemos que cargar con ello toda la vida.

Otra cosa que vi es la cantidad de cosas positivas que tiene todo, ya que a pesar de la situación en la que se encontraba el millonario, nunca se rindió ni se vino abajo y quiso luchar por vivir y encontrarse a alguien como este muchacho creo que le hizo querer amar más la vida, que se puede tomar las cosas con humor y que de todo se sale, aunque las cosas vayan mal. A mi me encanto la película que, a pesar de parecer un drama de los buenos, es justo todo lo contrario. Y lo mejor de todo es que es un hecho real, cosa que te anima mucho.

El Jovencito Frankenstein (1974)

La película comienza con una clase del doctor Frederick Frankenstein (el cual siempre está corrigiendo la pronunciación de su apellido, que insiste en que es "Fronkonstin") y ahí nos enteramos de que es nieto del famoso doctor Viktor Frankentein y que él asegura no estar tan loco como él. Y yo digo ¡JÁ! porque está tanto o más que su difunto abuelo. Tras la primera clase, en la que, con una demostración, un pobre anciano acaba con una patada en los.... ejem, innombrables, recibe una notificación de que ha heredado el castillo donde residía su abuelo y viaja hasta Transylvania. MUAJAJAJAJA 
Nada más llegar, le recoge en la misma estación, Igor (cuya pronunciación es "Aigor" por insistencia suya después de tener una discusión de borregos con el doctor sobre su pronunciación correcta de su apellido), un hombre algo extraño, cuya joroba no paraba de cambiarse de lado cada dos por tres, por no hablar de su inquietante... mirada. Allí conoce también a Inga, una atractiva mujer que... bueno, un poquillo sueltecilla sí que es. Al llegar al castillo, lo recibe Frau Noséqué (nombre alemán de esos, vaya), el ama de llaves y, al parecer, también amante del fallecido Viktor Frankenstein que, por cierto, qué mal gusto tenía el pobre, por Dios. 

Una noche, indagando por los pasadizos secretos del castillo, descubren el laboratorio y los libros de su abuelo, así que, tras pensárselo un poco, decide probar el experimento e intentar resucitar a un muerto. Así que profanan la tumba de un hombre que acaba de morir ahorcado y probar suerte con él. Frederick le pide a Igor que robe el cerebro de un genio, pero se asusta con un trueno (y con su reflejo en un espejo ¡manda huevos la cosa!) y rompe el tarro donde venía y, con él, el cerebro del genio. Así que coge otro, pero este no pertenecía a un genio precisamente, sino a alguien anormal, pero Igor se lo pasó por... la joroba y lo cogió igualmente. Cuando se disponen a resucitar al hombre, al principio parece que no funcionó, pero al rato se dan cuenta (por unos gemidos) de que sí que funcionó el experimento. Pero el hombre es tosco, agresivo y, lo que es peor, no habla, solo gruñe.

Y una vez que Frankenstein consigue... ¿domar? ¿disciplinar? lo que sea... a la bestia, lo presenta ante la sociedad en una especie de espectaculo, que a mí me encantó, porque cantan y bailan claqué como si tal cosa. Pero la cosa sale mal cuando prende uno de los focos un poco de fuego y el monstruito la lía un poco parda, sí. Y, bueno, luego los policías toca-pelotas de turno, ven que es un peligro para todos y quieren deshacerse de la pobre bestia. Menos mal que consigue escapar, que si no... mientras tanto, la novieta pija y tiquismiquis de Ferederick le sorprende llegando al castillo sin apenas avisar, qué casualidad, justo cuando se acababa de trincar a Inga, vaya y nuestro monstruito, decide regresar también al castillo y la secuestra. Al principio no sabía qué es lo que le iba a hacer, peeeero, joder, que el pobre monstruito lo que quería era mandaca de la buena y joder que si se la da, como que acaban fumándose un cigarrito y todo, vaya.... 

El caso es que, como Frederick quiere que su bestia tenga algo de cerebro, hace otro experimento y es pasarle su sabiduría. Y, justo en ese momento, llegan los policías o guardias o lo que sea, con toda la gente del pueblo que quería derrotar al monstruito, pero al entrar, se levanta y le dice que a todos que lo único que el doctor quería, era darle una vida un poco mejor (todo muy conmovedor, vaya), así que a todos se le ablanda el corazoncito y ya no quieren hacerle daño.

Y, al final, pues todos tienen un final feliz: Frederick se casa con Inga (quien descubre qué es lo que le pasó la bestia en el experimento... ejem, nanana yo no digo más)y el monstruito se casa con Elizabeth, la ex-novia de Frederick. Y todos contentos y felices y comieron perdices. 

Becoming Jane (2007)

La película narra la supuesta historia de amor que Jane Austen tuvo con Tom Lefroy durante su juventud (digo "supuestamente" porque no está verificado al 100% de que esto fuese así, pero yo, que soy una romántica empedernida, prefiero pensar que sí que ocurrió).

Jane es hija de familia humilde, con una madre que no piensa en otra cosa más que en emparejarla con alguien de buena dote. Y ese alguien no es nada menos que el señor Wisley (que no Weasley), sobrino de Lady Gresham, una acaudalada mujer. A Jane se la ve en todo momento como una muchacha con principios y de fuerte carácter, que no se deja pisotear por nadie que la menosprecie por el hecho de ser mujer, valiéndose por sí misma en todo momento. Y, probablemente, ese sea el encanto que siempre tuvo Jane, ya que tuvo varios pretendientes.

Por otro lado, tenemos a Tom Lefroy, un joven y alocado abogado, aficionado a la lucha y a las mujeres. Un día, su tío (del que prescinde completamente económicamente) decide mandarlo un tiempo con su familia paterna, los Lefroy. Al principio a Tom le cuesta un poco adaptarse al nuevo lugar, ya que no está acostumbrado a vivir en un pueblo. Cuando conoce a Jane, no es que empezara con buen pie, ya que discute con ella sobre sus escritos, poniendo a ésta furiosa con sus comentarios fuera de lugar. Pero, a pesar de que al principio no parecían llevarse lo que se dice bien, poco a poco van experimentando un cambio con respecto al otro y, sin darse cuenta, acaban enamorándose perdidamente. Así que decide presentársela a su tío, ya que sin su aprobación la relación no podría seguir adelante, puesto que, como ya dije antes, Tom prescindía económicamente de él. Todo iba a las mil maravillas hasta que el tío de Tom recibe una carta en donde le decía las intenciones de su sobrino con la muchacha y se niega en rotundo, ya que ella es pobre y no es digna para él.

Así que, pese a la negativa de su tío, Tom prefiere vivir en la miseria y ser feliz, que casarse con alguien a quien no ama. Y planea, junto a Jane, fugarse a Escocia. Pero, durante el trayecto, Jane descubre que sin el dinero que le proporciona su tío, su familia moriría de hambre y no podía hacerle eso, no se lo perdonaría en la vida. Tom le suplica a Jane que no se deje llevar por ese asunto, que ya lo resolverían, pero ésta decide regresar a Londres, dejando al joven con el corazón roto.

Años más tarde, en un recital, a Jane le parece ver a Tom a lo lejos, así que su hermano va a por él y lo trae de vuelta, acompañado de una joven muchacha, la cual presenta como Jane Lefroy.
A pesar de que se sabe que la suegra de Tom se llamaba Jane, yo también prefiero pensar que la hija se llamó así por Austen, más que nada porque Tom estuvo muy enamorado de ella y puede que la llamara así para recordarla de algún modo. La historia me parece de lo más tierna, tiene sus momentos bastante divertidos, como la escena donde juegan al... ¿criquet?(no sé si se llama así), momentos románticos como la escena en la que se besan por primera vez...

Aunque creo que mi escena favorita, sin duda alguna (me la habré visto como 5689658 veces ya)es la del baile, cuando se reencuentran y comienzan a bailar juntos, sin apartar la mirada el uno del otro. En serio, no me canso de verla. 


En cuanto al reparto, creo que no hace falta decir que es completamente excelente, empezando por Anne Hathaway, la cual admiro y James McAvoy al cual le haría padre todas las veces que me lo pidiera me encanta. También tenemos a Julie Walters (nuestra querida Molly Weasley) como Cassandra Austen y la mismísima Maggie Smith como Lady Gresham.

Uno, dos, tres, de Billy Wilder (1961)

La película está ambientada en Berlín de principios de los 60. Nuestro protagonista, el señor MacNamara, es un representante importante de una conocida marca de refrescos destinado allí, junto con su esposa e hijos. Lleva una vida de lo más normal, hasta que un día, su jefe le llama desde Atlanta para decirle que le envía a su única hija, Scarlett, a pasar unos días allí y que lo único que tiene que hacer es que se entretenga. No, si entretenida estuvo la niña, sí. No tuvo otra idea mejor que escaparse todas las noches (con soborno del chófer inclusive) a la parte oeste (creo que era) de la ciudad, donde conoce a un muchacho comunista del que se enamora perdida e incondicionalmente.

Hasta aquí, todo parece ir bien, pero cuando la muchacha le confiesa al señor MacNamara que se han casado hacía ya 6 semanas, las cosas van de mal en peor. El joven muchacho es alguien bastante revolucionario, expresando en todo momento sus ideales políticos, estando en contra de los del sr. Macnamara en todo momento y contradiciéndole cada dos por tres. Así que, a MacNamara no le queda otra que intentar deshacerse del muchacho y maquina una treta para que el joven acabe preso. La muchacha, al enterarse de lo ocurrido, acaba desmayándose y, gracias a este asunto, se enteran de que está en estado de buena esperanza, cosa que no es algo que esté muy al favor del sr MacNamara. Y mucho menos, cuando recibe la llamada de su jefe diciendo que en menos de dos días estará en Berlín de visita. Junto con su secretaria y uno de los fieles empleados al servicio de McNamara, consiguen sacar al joven revolucionario de allí.

Una vez ya en la oficina, necesitan de un plan para que los padres de Scarlett vean con buenos ojos al muchacho que, evidentemente, no es como el señor MacNamara les ha descrito, pero era por no perder su empleo ni su futuro en la empresa. Así que obliga al muchacho a vestirse como un noble, asearse y a comportarse en la mesa, incluso consigue que un noble lo "adopte" para que todo sea más creíble. Todo esto en contra de la voluntad del muchacho, que se resiste todo el tiempo a ser quien no es y a fingir cosas que no piensa. Finalmente, llega el momento de recibir a los padres de la muchacha que quedan maravillados con el reciente esposo de su hija. Al principio, el padre no está muy convencido, pero al final acaba creyéndose todo lo que le habían dicho que haga o diga delante de él. Y, tras conocerle, el sr. Hazeltine le ofrece el puesto en Londres que tenía para el sr MacNamara y a éste lo manda de nuevo a Atlanta, con un cargo mucho más importante y mejor, donde se va, finalmente, con su familia.

Bueno, con respecto a la trama, me ha gustado bastante, pero tocan demasiado un tema del que me siento bastante analfabeta, que es la política. Muchas de las cosas que han dicho no me he enterado del todo, porque no es un tema que yo domine mucho. La pega más grande que le pongo es que todo transcurre demasiado rápido y, como parpadees un segundo, corres el riesgo de perderte un rato. Pero, por lo demás, me ha parecido una comedia de lo más recomendable.

El diario de Bridget Jones, la película (2001)






La historia comienza en la comida de pavo al curry de año nuevo que celebra la tía Una Alconbury todos los años. Allí su madre la convence para que se ponga un vestido demasiado pasado de moda y hortera a más no poder y se empeña en emparejarla con el hijo de los Darcy, Mark, que acaba de divorciarse y aparece con un ridículo jersey de un reno que le regala su madre por Navidad. Pero la primera impresión de Mark hacia Bridget no es como ésta se esperaba y escucha cómo despotrica sobre ella accidentalmente hacia su persona y decide, en ese momento, escribir un diario en el que anotar todo lo que le ocurre en su día a día, y en el que evitará acabar con algún tío cabrón, como su jefe, por ejemplo, y cumplir sus propósitos de año nuevo, que son dejar de fumar, de beber, perder peso y encontrar a alguien que valga la pena, entre más cosas.
Y, como quien no quiere la cosa, acaba liada con su jefe, Daniel Cleaver, que empieza a flirtear con ella bromeando con su supuesta falda inexistente y, con tanto tonteo, pues acaban liados. Me hace gracia cómo le propone llevarla al catre "Sin rodeos. Sólo sexo". Más directo, imposible. Y el momento de las bragas de Bridget, es lo mejor de toda esa
 escena. Normal que se quedara flipando con tan semejante ejemplar de braga-faja que suelen llevar las abuelitas. Todo va muy bien hasta que una tarde, cuando ella regresa de una fiesta (que era de disfraces pero a ella no le avisaron y apareció en ella disfrazada de conejita de Playboy)se entera de que Daniel está liado con otra mujer y la tiene escondida en su cuarto de baño. Así que, cuando él le confiesa que esa chica es su prometida, Bridget se busca otro empleo donde la cogen de reportera en Despierta Gran Bretaña TV y se despide de la editorial donde trabaja.


Y, después de dejar el trabajo, tiene un acercamiento con Mark, que le confesó, días atrás, que le gusta "tal como es". Este es el momento que más encantador se le ve, porque, a pesar de ser una descarada que no controla nunca lo que dice, se le nota que empieza a sentir por ella algo más que cariño y ve en ella a alguien divertida y, sobretodo, unica y especial. Y tanto es así, que le consigue una exclusiva única para su programa en el que entrevista a un kurdo (creo que era) que estaba luchando por quedarse en UK con su mujer, que era británica y evitaran que lo extraditaran y lo ejecutaran en su país. Y claro, fue tanto la emoción que ese día, que justamente era su cumpleaños, decide invitar a cenar a sus mejores amigos Shazzer (la malhablada), Jude (la llorona) y Tom (el maricón perdío) para que, a su vez, celebren tal momento. Y en su desastroso intento de cocinar, aparece como quien no quiere la cosa, Mark Darcy, quien le ayuda a preparar la cena. Yo morí de la risa (y sigo haciéndolo, ya sea de paso xD) cada vez que veo lo de la sopa azul que se le hace, cuando ata los puerros a un cordel de ese color. Me encanta la reacción de Mark, como si eso fuese lo más normal del mundo y le dice: "Bueno, hay pocas comidas de color azul". Me pareció de lo más adorable, ese detalle. Y cuando se ponen a imitar a Pam, la madre de Bridget y a Una, mientras cocinan, demuestra el lado más divertido de Mark.

Llegan los amigos de Bridget y la adoran a pesar de la cena chapucera que les hace, aunque me parecen un poco capullos cuando, en el brindis, sueltan la frase de Mark de que la quieren "tal como es". ¡Mamones! Y todo iba estupendamente, hasta que aparece Daniel queriendo volver con Bridget, pero ve a Mark y éste, cansado de sus humillaciones, le pide que vayan afuera, que le tiene ganas y comienzan a pelearse. Por cierto, ¿soy la única que pensaba que la tarta de cumpleaños del restaurante griego tenía pinta de peligrar? Porque yo recuerdo la primera vez que la vi y yo me veía a alguien encima de ella, jodiéndolo todo. xDDD Pero, tras esta pelea, Bridget decide mandar al carajo, tanto a Mark como a Daniel.

Y de nuevo estamos en Navidad, donde los padres de Mark celebran las bodas de rubí y Bridget se niega a ver a Mark porque no le quiere ver ni en pintura, así que su madre le explica que estas son fechas duras para él, ya que pilló a su mujer (japonesa, una raza cruel) con el mejor amigo de Mark, que también fue su padrino de bodas. Lo que la madre de Bridget no sabe y que ella sí, es que de quien habla es de nada menos que de Daniel, así que finalmente decide ir a la fiesta. Y, allí, le confiesa a Mark que también le gusta y que le encantaría más tiempo con él.

Así que Mark pasa de quedarse en Nueva York, donde le habían propuesto trabajar en un bufete, y con el pretexto de darle el "beso de despedida" a Bridget, decide ir a verla y decirle que se queda por ella. Y, cuando Bridget se cambia (para ponerse las braguitas más sexies de estampado de cebra, qué salvaje grrr ), Mark descubre el diario de Bridget en el que lo pone a caldo, así que éste sale por la puerta y Bridget sale en su búsqueda en bragas (como si no hiciera frío ni estuviera nevando, vaya) y, cuando le encuentra, él le da un nuevo diario donde comenzar su nueva vida.


En mi opinión, Mark es un encanto, algo serio y estirado, pero un amor. Es de los que las mata callando, por así decirlo. Y es normal que a Bridget le encante, porque no es para menos poder presumir de alguien como Mark.

En cuanto a la banda sonora, no hay más que decir que es de mis favoritas. Tiene de todo y se adapta muy bien a cada escena de la película. Creo que mi escena preferida es cuando Bridget, al comienzo de la peli, se pone a cantar All by myself a grito pelado después de lo que suelta Mark sobre ella, borracha perdida, una revista a modo de micro y ese pijama de felpa que le está enorme. Alguna que otra vez la he imitado cuando he estado depre. Excepto por lo de ir trompa perdida, claro está.