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viernes, 31 de enero de 2014

Persuasión, Jane Austen (1817)




La historia comienza con Anne Elliot, la hija mediana de Sir Walter Elliot (si no me equivoco), que empieza a salir con un, por aquel entonces jovencito, Frederick Wentworth (que luego, años más tarde, lo hacen capitán capitán, de un barco inglés, de un barco inglés y en cada puerto, tengo una mujer... puñetera canción, que me desvía del tema). Están muy enamorados, los pajaritos cantan, todo es de color de rosa y maravilloso... Hasta que su amiga, Lady Russell Crowe, quien la persuade de que son demasiado jovenzuelos y la convence de que ese amor va a acabar mal y que lo mejor es que se olvide. Y ésta, que pa mí fue toonnnta, pero tooonnta, pues va y le hace caso, dejando al pobre Frederick triste un compungido.

Los años pasan (pero que mucho, ¿eh?) y Anne Elliot, tras siete años en el Tibet y pico sin churri (cosa que no sé cómo aguantó tanto, sobre todo en esa época que te tachaban de solterona como tuvieras ya cierta edad y no encontraras pariente pa casarse) y se entera por la hermana mayor (creo) de que la familia de su ex novio (qué casualidad, oye) serán los nuevos huéspedes de su antiguo hogar. Y, cómo no, Anne está invitada a pasar unos días allí. Y, como era de esperar, hace lo imposible por no encontrárselo, vamos. "¡Uy, que me duele la cabeza!"me duele el pie, me duele la tibia y el peroné... Vamos, que cualquier excusa era suficiente para no topárselo cara a cara. Pero ese día llega y, como era de esperar, no se puede esconder por ninguna parte y mira que le grité que lo hiciera entre los setos, pero ni puñetero caso, oye. Y ella lo ve y se hace un poco la remolona, haciendo como que no lo ha visto para ver qué dice o hace. Él la ve y muestra (aparentemente) indiferencia y poco interés en ella.

Pero claro, le sale al Capitán una pretendienta, que hace que Anne se muera de celos (sé que me vais a decir que no, pero algo celosona sí que se puso, creedme xD) y va en plan lagarta a por el Capitán Wentworth porque está buenorro puede ser un buen partido para ella. Y ella, como es así de... pava "lista", pues juega a "vamos a saltar los escalones de golpe" y se hostia viva contra el suelo (¿Soy la única a la que se descojonó entera con esa parte? Luego me sentí mal por si la hubiese espicha'o -cosa que hubiese sido algo patética su muerte, pero bueno-, pero es verdad, no pude quitarme durante un rato la imagen del hostión que se pega ella sola). Por suerte, no la endiña. Pero claro, deja a todo el mundo preocupa'o y le corta el rollo a más de uno. Le dicen a Anne que se quede con ellos pero la envidiosa de la hermana (Dios, en serio, no la soportaba. En más de una ocasión me han dado ganas de meterle un zapato en la boca para que se callara, macho -.-) hace que se quede ella(Mary) y no Anne.

Y por ahí en medio aparece un hombre misterioso en carruaje, que se fija en Anne, ella se fija en él, él se va... Luego se enteran de que es un tal Señor Elliot, lo que sospechan de que probablemente sea un primo perdío de Graná que ni tiene primo ni tiene ná por ahí. Que esa es otra, aquí todos parecen como los gitanos, todos son familia. Que si primos, que si hermanos,que si cuñados, que si el hijo de la vecina, pero que luego resulta ser primo también.. Y, cómo no, se había enamorao de nuestra protagonista, la cual estaba cortejando celosamente. Y por ahí por medio, aparece el Capitán de un barco inglés Wentworth que los ve y se le salta el corazón por la boca, vaya. Y claro, Anne piensa, "este está persiguiéndome, está aquí por mí". Y se hace ilusiones.

Al día siguiente, cuando va a visitar a una vieja amiga, la señora Smith, ésta piensa que el primo se le ha declarado y que van a casarse, porque, aquí viene lo mejor, se lo había dicho la vieja'l visillo enfermera de la mujer de no sé quién, que no sabía mantener la boca cerrada y vamos, que lo sabia todo el pueblo. Imaginaos la cara de la señora Smith cuando Anne le dice que no, que ni le interesa y que le piensa rechazar si le propone algo, y aquí es cuando la amiga del alma le suelta todo lo que en verdad es el señor Elliot: frío, calculador, sin corazón, ni sentimientos... en definitiva, una joyica de hombre, vamos, pa que me entendáis. Y Anne, pues flipándolo en pepinillos (yo también lo he hecho, no me lo esperaba en absoluto).


Y con esto pues nos quitamos al primo, nos quitamos antes también al capitán Benwick (que me caía la mar de bien, oye, yo que los shippeaba ya... ¡Mecachis!) que al final acaba con Louisa Musgrove (la que vive a tope saltando escaleras de golpe). Así que, nuestro queridísimo capitán Pescanova Wentworth no le queda otra que decirle a Anne lo que siente, mediante una nota. En parte me ha hecho mucha gracia, porque me ha recordado bastante a la que le dio Darcy a Elizabeth (claro que no tan larga). Y ya bueno, al final acaban hablándolo, que todo aquello les había hecho remover sentimientos que creían olvidados y eso, que se reconcilian. Y ya pues eso, fueron felices y comieron... arroz con bacalao.

La vida de Adèle (La vie d'Adèle, 2013)

  • Título: La vida de Adèle (La vie d'Adèle, 2013)
  • Género: Drama romántico, homosexualidad, erótico.
  • Director: Abdellatif Kechiche
  • Actores principales: Adèle Exarchopoulos y Léa Seydoux.
Bueno... la verdad es que no sabría cómo calificar del todo esta película. Transcurre de una manera tan sumamente lenta que en la trama se podría resumir en tres o cuatro escenas importantes: Adèle en el instituto, Adèle saliendo con un chico, Adèle conociendo a Emma, Adèle tras la ruptura con ésta última. No hay más trama. Y todo esto en casi tres soporíferas horas. A mí al menos se me ha hecho muy lenta y pesada, y más cuando la actriz principal apenas cambia el gesto de su cara en los 172 minutos que dura la película.

En fin, empezamos por el principio. Al comienzo, tenemos a una Adèle adolescente de unos 15 años de edad en donde se sabe ya de primeras que no sabe ni lo que ella quiere. Es normal que a estas edades una chica, en plena adolescencia, esté descubriendo cosas nuevas, pero vamos, que lo de esta chica es... raro, ya que en algunos momentos no la he entendido en absoluto. Durante su estancia en el instituto hace cosas típicas de su edad como estar con las amigas, hablar sobre chicos y demás cosas. Hasta que una de ellas le dice que hay un chico que se ha fijado en ella (chico que, por cierto, muy mono pero le quitaba de cuajo los cuatro pelos mal puestos de esa supuesta barba que parece que tiene) y que parece estar interesado en ella. La chica, no es para menos, se hace un poco la interesada y en una de estas, acaba quedando con el muchacho. Él parece que sí, que le gusta Adèle, pero ella se muestra bastante fría con el chico y bueno, hace lo que se supone que deben hacer las chicas de su edad, salir con chicos. Las amigas le hacen preguntas un tanto personales y hacen que la chica se sienta incómoda y, sobre todo, sin saber qué hacer al respecto. Finalmente ella se da cuenta de que entre ellos no hay química (más por parte de ella que en la de él) y decide dejarle.

Una noche, su mejor amigo se la lleva de fiestuki a un bar de ambiente (cabe decir que el amigo es gay) y aquí es donde conoce a una chica bastante misteriosa de pelo azul (que ya vio por la calle en una ocasión) y que a nuestra protagonista le llama mucho la atención. En un principio no queda muy claro nada, pero es evidente que ella se siente atraída por la chica del pelo azul, ya que, desde que la vio por la calle, tiene algunos sueños... bastante subidos de tono con ella. Al día siguiente, Emma (que asi es como se llama) va a recogerla, cosa que a las amigas de Adèle no le hace ni pizca de gracia por su condición lésbica. Adèle, por su parte, se defiende de las acusaciones que le manda una de sus amigas y acaban teniendo una fuerte pelea y es aquí cuando creo que deja de tener contacto con ellas y se acerca más a Emma, la cual se siente más atraída por ella.

Poco a poco se van acercando más y más hasta que no les queda otra más que admitir lo que siente y comienzan su tórrido romance. Es aquí donde Adèle empieza a descubrir cosas nuevas (sobre todo sexualmente hablando), a sentir cosas que jamás pensó que sentiría y a ser ella misma. Todo es muy bonito, maravilloso, de color de rosa... pero claro, el paso del tiempo hace que la relación de ambas se enfríe un poco. Se empieza a evidenciar en una exposición de algunos cuadros de Emma en donde ésta pasa olímpicamente de su amada y se la ve claramente algo "mosqueada" con ella, aunque no le llega a decir nada (bueno, tampoco es que se la vea así, porque su gesto no es que cambie en toda la película, pero podríamos decir que sí que parecía algo "pensativa" cuando veía que estaba hablando con más personas y tal). Así que un día, un compañero de trabajo de Adèle la invita a una fiesta donde, tras unas copas de más (siempre le echan las culpas al alcohol, no sé por qué), se acaba liando con él. No sé cuánto tiempo estuvo liándose con él, pero esto acaba pasándole bastante factura, ya que Emma se entera de todo y la echa a patadas de su casa (bien que se lo tenía merecido).

Después de la ruptura, lo demás es un sinsentido en la vida de Adèle. Únicamente se la ve trabajando con los niños (es maestra en una escuela), llorando en todos los rincones (se pasa media peli lloriqueando) y poco más, la verdad. Tiene un reencuentro unos tres años después con Emma, pero todo queda reducido a nada cuando ésta le confiesa que solo le tiene cariño, nada más.
A mí, personalmente no es que me haya gustado del todo la peli. Vale que se refleje mucho la realidad, con temas muy actuales y demás, pero he visto pelis muy realistas y demás que no han sido nada aburridas. Es que encima es lenta de narices, lo que la hace soporífera a más no poder, con escenas que parece que no acaban nunca. Eso por no mencionar que no se sabe cuánto tiempo transcurre entre cambios de escena a otra. En una Adèle tiene 15 años y en otra más adelante ya es maestra. Hala, nos hemos saltado toda la carrera, por lo que vamos.

En cuanto a las escenas de sexo... bueno, bien es verdad que han sido bastante explícitas,pero tampoco han sido para tanto. Aunque sí que es verdad que son demasiado largas y que un poco más cortas no hubiese pasado nada. Eso sí, la puesta en escena de las dos actrices principales con estas escenas han sido muy buenas, ya que interpretar algo así no debe ser nada fácil.

Luego, las interpretaciones. La única que me ha gustado ha sido la de Léa Seydoux. Ha estado genial en toda la peli, pero Adèle Exarchopoulos me ha dejado muy fría en muchas escenas con esa cara de pava que ha tenido a lo largo de las tres horas de película. Lo siento mucho, pero es que esa cara de tener un palo metido en el culo todo el rato ha sido lo que peor he llevado, ya que ni cuando lloraba la quitaba, excepto en alguna que otra escena que parecía que se reía y poco más. Por no mencionar que me han dado ganas de entrar en la peli y gritarle a la pava esta que cerrara la jodida boca para comer, que menudo ascazo me ha dado verle toda la comida mientras masticaba. 

¿Si la recomiendo? pues depende. Si lo que quieres es ver una peli aburrida y lenta, sí. Pero si lo que quieres es ver a dos tías pegándose el lote (y dándole dale que te pego al asunto una y otra vez), pues como que... mejor que no. xD Pero yo por mi parte, y en general, no la recomendaría.

jueves, 30 de enero de 2014

Una cuestión de tiempo (About time, 2013)


  • Título: About Time (Una cuestión de tiempo) -Sí, me encantan las traducciones-.
  • Director: Richard Curtis
  • Año: 2013
  • Género: Comedia, drama, ciencia-ficción (un poco).
  • Actores principales: Domhnall Gleeson (más conocido por estos lares por su papel de Bill Weasley), Rachel McAdams (la de "El Diario de Noa") y Bill Nighy (Rufus Scrimgeour en Las Reliquias de la Muerte).
La verdad es que comencé a ver la película sin saber mucho sobre ella. Tan sólo eso, que un chaval era capaz de retroceder en el tiempo y que era algo así como una historia de amor. Me pensaba que iba a ser la típica película ñoña que muchas películas americanas hacen, pero no, no lo es. Además, que esta peli es británica y se nota mucho el estilo. Y me encanta por eso. 


La historia comienza con Tim, un chico bastante tímido que no consigue novia ni a la de tres. Siempre que abre la boca delante de una muchacha, mete la pata hasta la coronilla. La verdad es que el pobre no tiene mucho tacto con las mujeres y siempre la caga a más no poder. ¡NO da una!  Un día, su padre le dice que los hombres de su familia tienen un don: el de poder viajar por el tiempo. Por lo visto, lo hacen apretando los puños en un lugar oscuro—como un armario, por ejemplo—y pensando mucho en el momento donde quieren regresar. Esa parte la vi un poco... no sé, no lo enfatizaron mucho ni se mataron en pensar en una explicación del por qué ocurre ni nada, pero bueno, dejemos eso a un lado. El caso es que el padre le dice que lo use con cabeza, sólo para casos importantes, nada de hacer el loco ni nada por el estilo porque la cosa podría írsele de las manos. Y claro, el muchacho sólo piensa en que quiere usar ese don para conquista a una chica que, en esos momentos, es la mejor amiga de su hermana. Y vaya si usa todo ese poder, sí, pero todo le resulta en vano, ya que la chavala le da calabazas en dos ocasiones de formas distintas: primero le dice que, como es el último día sería raro y de mal gusto, así que el muchacho se va un mes antes de ese día y le suelta que mejor que se lo proponga el último día. Vamos, que si no te interesa, ¿no sería más fácil decirle que no y no marear al pobre muchacho? Pff me pareció un poco jshdbfnlafbhsdas pelambrusca la tía.

En fin, el caso es que el chico debe seguir con su vida y decide marcharse a trabajar a Londres a un bufete de abogados. Pero antes, su padre le recomienda un sitio donde alojarse de mientras y se encuentra con un dramaturgo súper excéntrico, que no se calla una y siempre está de mal humor. Que, por cierto, es Tom Hollander, el señor Collins de Orgullo y Prjuicio y me entró la risa verlo de esa guisa, con la barba de chorrocientos días y la maraña de pelo. No parecía el mismo.


Así que nada, una noche se va a cenar con un amigo a un restaurante de estos extraños donde no ves absolutamente nada (la verdad es que siempre he querido probar uno, ya que dicen que están muy bien y te ríes mucho precisamente porque no ves nada)y se encuentran con dos muchachas que también están allí y donde pasan horas hablando con ellas. Y nuestro querido protagonista conoce a Mary, una chica bastante simpática de la que prácticamente se enamora sin siquiera verla físicamente. Y ella parece que también le hace un poco tilín, así que le da su número de teléfono (cosa que la otra con el amigo no hace y se inventa mil excusas para quitárselo de encima). Todo muy bien hasta ahora, que parecía que había encontrado a la chica perfecta, pero cuando llega a casa, se encuentra con que su compañero de piso, el dramaturgo, había tenido un pésimo estreno de su obra esa noche y estaba con un humor de mil perros. Así que Tim, el bueno de Tim, le echa una mano y hace que la obra salga la mar de bien y obtenga muy buenas críticas. La pega es que el haber retrocedido en el tiempo, hace que Tim no acuda a la cita con su amigo y no "conozca" a Mary. Así que hace lo imposible por volver a encontrarla. Pero cuando lo hace, evidentemente ella no le conoce y le tiene como un tío raro. Y encima el pobre no ayuda con las cosas que le dice, que más que arreglarlo lo que hace es meter más la pata hasta el fondo y ahuyentarla más aún. En serio, da penica el pobre. Pero bueno, con un poco de esfuerzo —y regresando de nuevo al pasado—, acaba conquistándola una vez más.


Hasta aquí podríamos decir que acaba la parte romanticona y empieza a centrarse en otros temas. Aunque la historia no se queda aquí, eso es evidente, pero ya no es todo ellos nada más, sino más cosas y es donde, a mi parecer, empieza lo bueno y lo que más me gustó. Lo siguiente es que él conoce a los padres (momentazos muy lol por algunos comentarios que él hace), también le pide en matrimonio, se acaban casando y tienen a su primera hija. Pero claro, se ha centrado taaanto en su vida, que ha descuidado en cierto modo la de su familia y no se da cuenta de que su hermana, la cual adora (y no es para menos, porque es super divertida y bastante alocada), tiene problemas serios: deja de ser ella misma desde que empezó a salir con un chaval que la inducía a la bebida y más cosas, así que Tim le cuenta su secreto para hacer que no conozca a ese hijo de la mismísima puta (porque no tiene otro nombre)y cambia su destino, en donde acaba con el amigo de Tim. Pero claro, el haber retrocedido tanto en el tiempo hizo un cambio conocido como "efecto mariposa" y cuando llega a su casa, se da cuenta de que su hija es un niño. Más tarde, su padre le explica eso, que si retrocede mucho en el tiempo y tienes un hijo, éste puede ir variando (algo que me hizo preguntarme si a su padre también le pasó y que si Tim en un principio no sería una niña xD), así que a partir de ese momento, hace las cosas con más cuidado para que no vuelva a ocurrir (no recuerdo cómo hace para que su hija vuelva a ser la misma, creo que retrocede una vez más y ya, pero no estoy segura).

Su vida continúa y todo le va estupendamente. Su hermana rehace su vida con su mejor amigo, con quien se casa y tiene un hijo, su familia está genial y todos están contentos... Hasta que un día reciben la noticia de que al padre de Tim le detectan cáncer y le quedan pocas semanas de vida. Esta creo que es de las partes más emocionantes de la película, puesto que es cuando el protagonista reflexiona sobre la vida. De hecho, hay una escena súper emotiva en donde él le pregunta a su padre si ese momento (donde él está hablando con su padre y le habla de lo que le pasa) no lo ha repetido antes; su padre le contesta que sí. Más tarde, cuando su padre ya no está, va a "verle" mediante su don y comienza, de alguna manera, a disfrutar de él de esos pequeños momentos que no pudo en su día. Hasta que el día en que nace su tercer hijo, que es cuando ya no podrá volver a verle más si no quiere más efectos mariposa. Y ese último momento que están juntos es... ains... deciden los dos regresar a cuando Tim era pequeño y pasar el día jugando en la playa. Es como decir, ya que nos vamos a ver por última vez, que sea para recordarlo toda la vida.

Antes de despedirse del todo de su padre, éste le revela cuál es el secreto de la felicidad. Y, aunque lo llega a usar una vez, decide que prefiere no volver a usar nunca más su don para nada y que prefiere disfrutar de su vida, con sus sorpresas y demás.

Desde mi punto de vista, te hace pensar en muchas cosas, en que a veces, hay que disfrutar de las pequeñas cosas que tenemos, ya que no se volverán a repetir más. Aunque Tim tiene ese don de poder retroceder y que más de uno ya quisiera tenerlo, quieras que no, lo mejor es que la vida siga su curso natural y que lo malo ya pasará. En serio, la escena con el padre es de lo más conmovedora. Yo acabé llorando como una magdalena, porque quieras que no, te remueve por dentro pensar en todo aquello.

En fin, eso ha sido todo. La verdad es que me he explayado a más no poder, pero me da igual porque necesitaba desahogarme tras ver esta pedazo película.

domingo, 12 de enero de 2014

Maratón de lectura

Hace unas semanas hice una lista de todos los libros que me quería leer este año, la gran mayoría recomendados por amigos y/o conocidos, otros porque siempre me han atraído y alguno que otro por otros motivos.

Pues bien, hace unos días, en el foro donde colaboro, hemos decidido organizar una iniciativa en donde pienso participar: un maratón de lectura.

¿En qué consiste tal maratón?

Pues muy simple: trata de leerse diez libros, de categorías diversas, en un mes. Como es un reto un tanto especial, hemos decidido que ese mes tendría que tener treinta y un días, por el hecho de tener más días y que nos dé tiempo a leernos todos los libros. El mes escogido entre todos los usuarios es marzo.

Las categorías más votadas y, por lo tanto, obligatorias, son:
  • Biografía
  • Ciencia ficción
  • Clásico
  • Fantasía
  • Humor/Parodia
  • LGTB/Homosexual
  • Novela histórica
  • Novela negra
Dos de ellas las hemos dejado a la libre elección de cada uno, de las cuales yo me he decantado por:

  • Romántica
  • Inicio de una saga

Los libros que he escogido según cada género han sido:
  1. Biografía – Luz sobre Lucrecia, de Jean Plaidy
  2. Ciencia Ficción – 1984, de George Orwell
  3. Clásico – El Gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald
  4. Fantasía – Stardust,  de Neil Gaiman
  5. Humor/Parodia – La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde
  6. Inicio de una saga – Percy Jackson y el ladrón del rayo, de Rick Riordan
  7. LGBT/ Homosexual – Tomates verdes fritos, de Fannie Flagg
  8. Novela Histórica – La espada y la rosa, de Antonio Martinez Menchén
  9. Novela Negra - Asesinato en el Orient Express, de Agatha Christie
  10. Romántica – Mansfield Park, de Jane Austen
Reservas en el caso de que no me guste/interese/lo que sea:

  • Humor/Parodia - Gracias y desgracias del ojo del culo, de Francisco de Quevedo
  • Novela histórica - El último catón, de Matilde Asensi
  • Novela Negra – La princesa de hielo de Camilla Läckberg
  • Romántica - Amor y amistad, de Jane Austen
Algunos me ha costado escoger de esa temática en cuestión, como el de novela negra, pero otros ya los tenía más que pensados. De los libres quería escoger novela erótica, pero al no decidirme por una que me resultara cómoda de leer, me decanté finalmente por la romántica, escogiendo, cómo no, a una de mis autoras preferidas, Jane Austen.

La verdad es que ando deseosa de que llegue marzo para poder empezar a leer mis libros. ¿Conseguiré leerme los diez libros en un mes? Quién sabe.

Yo, por el momento, continuaré con alguno de mis libros pendientes por leer hasta que llegue la fecha.


lunes, 15 de julio de 2013

Desayuno con diamantes (1961)


La película comienza con Holly (Audrey Hepburn) saliendo de un taxi justo enfrente de la famosa y flamante joyería Tiffany's que, mientras observa con detenimiento el escaparate, saca, como quien no quiere la cosa y como si de lo más normal del mundo fuera, un croissant y se lo desayuna. Todo esto con su ya conocidísimo vestido negro con el collar de diamantes puestos.... vamos, más glamuroso no puede ser. ¡Como para manchárselo, vaya!

En fin, que nos desviamos. Resulta que Holly, nuestra protagonista, es una rompecorazones, ya que llega a su piso esquivando a un señor bastante adinerado que va algo borachín reclamando el amor de ésta y que ella rechaza a toda costa. La verdad es que no deja muy claro a qué se dedica Holly exactamente, pero da la sensación de que sea, algo así, como una señorita de compañía o una caza-recompensas de estas que sólo va con los hombres más ricos del país por eso mismo, por dinero. Y ella bien orgullosa que está de ello y ni lo niega, vaya.

Por otro lado tenemos a Paul (George Peppard), el nuevo vecino de arriba de Holly, el cual debe de abrir la puerta puesto que no le facilitaron aún las llaves y le pide que le preste un momento el teléfono. Para mí, esta es la escena más divertida de toda la película, o al menos una de ellas, porque no veas lo que me pude reír cuando ella de pone a buscar su teléfono y que no lo encuentra y se pone a rebuscar por todo su piso y va sacando cosas como unas zapatillas de ballet en el frigorífico hasta que da con lo que buscaba, su teléfono, que no estaba en otra parte mas que en una maleta. Y luego, más tarde, se pone a buscar un zapato y Paul lo encuentra en un frutero. Te quedas con cara de WTF?? ¿Cómo es posible eso? Y tampoco es que estuviera desordenado el piso, pero... la chica, que es una despistada de cuidado.

Más adelante nos enteramos de que Paul es escritor de poco éxito que, como Holly, también acepta algún dinero por parte de una ricachona que se encapricha de él. Pero claro, tanto tiempo pasar con la vecina de abajo, se encariña demasiado de ella que... pasa lo que tiene que pasar y se enamora de ella. Y mira que Holly es un tanto rarita, ya que, desde un principio, llama al pobre Paul como su hermano al que nunca ve, Fred, ya que le recuerda mucho a él.

Y un día, así, sin más, aparece un hombre, bastante basto y entrado ya en años (sus 40 tendría por lo menos) que resulta ser nada más y nada menos que el maridito de Holly, aunque el verdadero nombre de ésta es Lula Mae (vaya nombrecito, sí) y quiere llevársela al pueblo de donde es ella con él y sus hijos(bueno, no son de ella, pero imagino que los quiere como tal), pero evidentemente ella, finamente, le da puerta ya que la vida que tiene en Nueva York no es ni punto en comparación con la que tenía allí, en el pueblo.

Y bueno, Paul y Holly, poco a poco van conociéndose un poco más, haicendo locuras como entrar en una tienda y robar un par de caretas un tanto ridículas o grabar sus nombres en un anillo que salió de una bolsa de panchitos. Sinceramente esas escenas son bastante tiernas y ahí es cuando Holly se la ve que le está empezando a hacer tilín o más bien tolón Paul, pero como el pobre no tiene ande caerse muerto (o eso es lo que ella cree) pues le rechaza, ya que quiere casarse con un ricachuelo brasileiro (que es nada más y nada menos que José Luis de Villalonga).

Pero claro, como en toda historia de estas, siempre debe ocurrir algo para que la parejita principal acaben juntos, así que, a Holly le da un ataque de histeria al enterarse de que su hermano Fred ha muerto en la guerra y al brasileño esa actitud de ella no le gusta nada. Y también influyó en que ambos acabaron casi enchironados por un malentendido y al tiquismiquis del brasileiro no le hizo tampoco mucha gracia.
Y bueno, él en un arrebato le dice que la quiere y ella no se lo toma bien porque yo creo que no quiere reconocer que siente lo mismo y ambos acaban bajo la lluvia en busca del gato que ella acababa de abandonar (que nadie se asuste, que encuentran el gato y vuelve a ser feliz)y se dan su conocido beso bajo la lluvia que muchas otras películas romanticonas han imitado cientos de veces.

La verdad es que, personalmente, a mí Audrey y George me gustaron como pareja en esta película y que yo no hubiese puesto a ningunos otros para ser Holly y Paul. Y el toque de humor lo pone el gran Mickey Rooney que hace del Sr. Yunioshi, el vecino japonés de Holly y que siempre se está quejando por algo. 
También me encanta la relación que tiene Holly con el gato. No tiene ni nombre, ni siquiera es suyo, pero ambos son iguales, independientes, sin que nadie les moleste. La escena final, en el que Holly se pone a buscar a Gato, me parece adorable cuando le encuentra entre unas cajas calao hasta los huesos el pobre. Y cuando se besan, el pobre pone cara de que acaben ya que lo están espachurrando entre los dos. 

sábado, 22 de junio de 2013

El diario de Noah (2004)

Bueno, la verdad es que la película es la típica en la que dos adolescentes se conocen, se enamoran, viven un verano de lo más romántico hasta echar la pota y vomitar arcoíris, que los papis de ella, que es una chica de familia adinerada, pues le dicen que no puede estar con él, porque no tiene ande caerse muerto y que ella debe estar con alguien de su misma clase, vamos, con pasta y si es guapo, pues mejor. Y claro, ella se niega a aceptarlo, porque claro, ella hace lo que le da la gana y se enamora de quien quiere. Pero mami tiene otro plan bajo el sobaco y la manda a otro lugar a donde Dios perdió la zapatilla y al Noah también, ya de paso. Bueno, a éste sólo lo perdió de vista, pero que vamos, que se separan. Y bueno, él le escribe cartas durante un año entero (qué rollo, yo me ansio escribiendo una, no me quiero ni imaginar escribiendo 365), hasta que, cansaíco de no recibir ni una respuesta, manda a freír monas a la pija y deja de escribirle. Es que es normal, yo haría lo mismo, que la tinta en los años 40 estaba muy cara y más para un pobre paraíco como era Noah, y eso debe de ser un lujo para él. Angelico.

Así que nada, la niña mona de Allie (que no lo había dicho, así se llama la muchacha) siguió con su vida en Niu York, Niu YorK (Staaaart spreadiiing the neeeeews... (8) Eh.. vale, ya paro). Se sacó la carrera en la universiti of Niu York, Sarah Lawrence (claro que no sé qué era, no se me quedó, para no variar) y acabó, no sé sabe ni cómo, igualica igualica que la prota de Pearl Harbour, vamos, de enfermera para los heridos de la guerra y allí conoció a uno que estaba escayolao hasta el... ehem... dedo meñique del pie, malpensaos. Y bueno, la invita a salir (ahí, medio destrozao por la guerra, pero con ganas de darle alegría al body) y en fin, se enamoran y blablabla, él le pide que se casen, porque es asquerosamente rico, guapo y en fin, todo un gary stu en toda regla, vamos ella acaba aceptando.
En el momento en el que estuvieron apunto de echar el casquete.

¿Pero qué fue de Noah? Pues primero se alistó en el ejército, bueno, ya eso, que se fue a combatir contra los japos en la guerra y allí, la espicha el amigo, que, por cierto, el pobre ahí medio moribundo y el Noah con cara de estreñío vivo (hijo mío, que tu mejor amigo la está palmando, al menos llora o grita un poco, para que se note que te esté afectando que los amargaos de los japos te lo han quitao de en medio, pero nah, tu expresión facial es la de una lechuga revenía...). Y bueno, luego tuvo la chachi idea de que, después de ver a la churri de su vida pegándose el lote con el otro guaperas, pos le da por reconstruir la casa en la que, tiempo atrás, Allie y él casi echan un casquete (y digo casi porque llegó el corta rollos del amigo a cortarles el rollo, vamos. Porque claro, él le prometió que la arreglaría para ella y así lo hizo.
Ejemplo de la cara de espárrago estreñío de Noah.

Y cuando la acabó, vinieron los de la prensa y salió en el periódico y todo (eso sí, con su ya famosa cara de espárrago estreñío, para no variar)y ella, cómo no, ve el artículo y va hasta el pueblecico que unos años atrás vivió y le hace una visitica (más majica que ná. Si es que siempre fue una chica de buen corazón). Él se queda como si nada. ¡¡Tío, que viene a verte, muestra algo más de emoción!! Bésala, abrázala,échale un casquete..¡¡pero haz algo, hombre de dios!! Pos con toda la pachorra del mundo, la invita a pasar (y ella acepta, claro). Y no tienen otra cosa mejor que hacer que... tomar el té. Qué... romántico todo, sí. Esperemos que las pastitas al menos estuvieran buenas, que si no, mal vamos. Eso sí, al día siguiente llega lo bueno. La típica escena en la que la lluvia les pilla (qué casualidad, oye, sieeeempre llueve en las escenas más picantonas)y la pasión les ciega en el momento. Eso sí, lo que me pude reír con la escena en la que él la lleva hasta la habitación... ¡¡a cuestas!! No es por nada pero... ¿no se cansó de subir taaaaantas escaleras hasta llegar a la habitación? Porque macho, yo acabaría sin aliento y teniendo que parar a descansar al llegar... pero nada, él sube como dos pisos con ella a cuestas y con su cara de rancio .___." Como si hubiesen sido tres escaloncicos de nada, vaya

En fin, que se lo pasan pipa uuuna y ootra y ootra vez (cansinos, macho, cómo nos lo restriegan por la cara los muy asquerosos). Y bueno, llega la madre a cortar el rollo y a soltarle a la hija que ella tuvo un amor como el que ella (la hija) tuvo unos años atrás (imagino que antes de conocer al padre de la moza, no sé) y le da el tochaco cartas que le mangó en su momento. Vamos, que tenía una novela entera para leer, vaya. Así que na, acaba peleándose con Noah por una chorrada (que ya ni me acuerdo) y ella se pira a ver al otro. Y esa es otra, ella hostiándolo vivo ahí en plena discusión y él con su cara de .___." puesta... Luego ella habla con el cornudo prometido y regresa a los brazos de Noah. Qué pocholada.

Claro que la escena era un poco ridícula, porque abandona a alguien guapo, con clase, bien arreglado, con su traje bien puesto y demás, por alguien desaliñado, con barba de tropecientos días, camisa de tirantes y pantalones sobaqueros. En pocas palabras, deja a James Bond por irse con Chewbacca. No lo entiendo, pero bueno, son cosas del lof, supongo.

Y bueno, todo esto está escrito en un cuaderno que escribió el propio Noah y que le lee a diario en la actualidad a su esposa, ya que ésta padece de demencia senil y no recuerda nada. Ni de la cara de rancio que tenía su marido en sus tiempos mozos ni nada de nada. Ni de los hijos que tienen ni los nietos. Naica de na. Eso sí, el final muy tierno, con ellos dos abrazados en la misma cama, quedándose dormidos (él en verdad no tendría que estar ahí, pero se saltó las normas por la goma de la sonda y acabó en su habitación).

Y, quitando las cara insípidas del Gosling, creo que la película no está del todo mal. Eso sí, es un rato pastelosa, pero bueno, tampoco la veo tan mal.

Becoming Jane (2007)

La película narra la supuesta historia de amor que Jane Austen tuvo con Tom Lefroy durante su juventud (digo "supuestamente" porque no está verificado al 100% de que esto fuese así, pero yo, que soy una romántica empedernida, prefiero pensar que sí que ocurrió).

Jane es hija de familia humilde, con una madre que no piensa en otra cosa más que en emparejarla con alguien de buena dote. Y ese alguien no es nada menos que el señor Wisley (que no Weasley), sobrino de Lady Gresham, una acaudalada mujer. A Jane se la ve en todo momento como una muchacha con principios y de fuerte carácter, que no se deja pisotear por nadie que la menosprecie por el hecho de ser mujer, valiéndose por sí misma en todo momento. Y, probablemente, ese sea el encanto que siempre tuvo Jane, ya que tuvo varios pretendientes.

Por otro lado, tenemos a Tom Lefroy, un joven y alocado abogado, aficionado a la lucha y a las mujeres. Un día, su tío (del que prescinde completamente económicamente) decide mandarlo un tiempo con su familia paterna, los Lefroy. Al principio a Tom le cuesta un poco adaptarse al nuevo lugar, ya que no está acostumbrado a vivir en un pueblo. Cuando conoce a Jane, no es que empezara con buen pie, ya que discute con ella sobre sus escritos, poniendo a ésta furiosa con sus comentarios fuera de lugar. Pero, a pesar de que al principio no parecían llevarse lo que se dice bien, poco a poco van experimentando un cambio con respecto al otro y, sin darse cuenta, acaban enamorándose perdidamente. Así que decide presentársela a su tío, ya que sin su aprobación la relación no podría seguir adelante, puesto que, como ya dije antes, Tom prescindía económicamente de él. Todo iba a las mil maravillas hasta que el tío de Tom recibe una carta en donde le decía las intenciones de su sobrino con la muchacha y se niega en rotundo, ya que ella es pobre y no es digna para él.

Así que, pese a la negativa de su tío, Tom prefiere vivir en la miseria y ser feliz, que casarse con alguien a quien no ama. Y planea, junto a Jane, fugarse a Escocia. Pero, durante el trayecto, Jane descubre que sin el dinero que le proporciona su tío, su familia moriría de hambre y no podía hacerle eso, no se lo perdonaría en la vida. Tom le suplica a Jane que no se deje llevar por ese asunto, que ya lo resolverían, pero ésta decide regresar a Londres, dejando al joven con el corazón roto.

Años más tarde, en un recital, a Jane le parece ver a Tom a lo lejos, así que su hermano va a por él y lo trae de vuelta, acompañado de una joven muchacha, la cual presenta como Jane Lefroy.
A pesar de que se sabe que la suegra de Tom se llamaba Jane, yo también prefiero pensar que la hija se llamó así por Austen, más que nada porque Tom estuvo muy enamorado de ella y puede que la llamara así para recordarla de algún modo. La historia me parece de lo más tierna, tiene sus momentos bastante divertidos, como la escena donde juegan al... ¿criquet?(no sé si se llama así), momentos románticos como la escena en la que se besan por primera vez...

Aunque creo que mi escena favorita, sin duda alguna (me la habré visto como 5689658 veces ya)es la del baile, cuando se reencuentran y comienzan a bailar juntos, sin apartar la mirada el uno del otro. En serio, no me canso de verla. 


En cuanto al reparto, creo que no hace falta decir que es completamente excelente, empezando por Anne Hathaway, la cual admiro y James McAvoy al cual le haría padre todas las veces que me lo pidiera me encanta. También tenemos a Julie Walters (nuestra querida Molly Weasley) como Cassandra Austen y la mismísima Maggie Smith como Lady Gresham.