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viernes, 31 de enero de 2014

Persuasión, Jane Austen (1817)




La historia comienza con Anne Elliot, la hija mediana de Sir Walter Elliot (si no me equivoco), que empieza a salir con un, por aquel entonces jovencito, Frederick Wentworth (que luego, años más tarde, lo hacen capitán capitán, de un barco inglés, de un barco inglés y en cada puerto, tengo una mujer... puñetera canción, que me desvía del tema). Están muy enamorados, los pajaritos cantan, todo es de color de rosa y maravilloso... Hasta que su amiga, Lady Russell Crowe, quien la persuade de que son demasiado jovenzuelos y la convence de que ese amor va a acabar mal y que lo mejor es que se olvide. Y ésta, que pa mí fue toonnnta, pero tooonnta, pues va y le hace caso, dejando al pobre Frederick triste un compungido.

Los años pasan (pero que mucho, ¿eh?) y Anne Elliot, tras siete años en el Tibet y pico sin churri (cosa que no sé cómo aguantó tanto, sobre todo en esa época que te tachaban de solterona como tuvieras ya cierta edad y no encontraras pariente pa casarse) y se entera por la hermana mayor (creo) de que la familia de su ex novio (qué casualidad, oye) serán los nuevos huéspedes de su antiguo hogar. Y, cómo no, Anne está invitada a pasar unos días allí. Y, como era de esperar, hace lo imposible por no encontrárselo, vamos. "¡Uy, que me duele la cabeza!"me duele el pie, me duele la tibia y el peroné... Vamos, que cualquier excusa era suficiente para no topárselo cara a cara. Pero ese día llega y, como era de esperar, no se puede esconder por ninguna parte y mira que le grité que lo hiciera entre los setos, pero ni puñetero caso, oye. Y ella lo ve y se hace un poco la remolona, haciendo como que no lo ha visto para ver qué dice o hace. Él la ve y muestra (aparentemente) indiferencia y poco interés en ella.

Pero claro, le sale al Capitán una pretendienta, que hace que Anne se muera de celos (sé que me vais a decir que no, pero algo celosona sí que se puso, creedme xD) y va en plan lagarta a por el Capitán Wentworth porque está buenorro puede ser un buen partido para ella. Y ella, como es así de... pava "lista", pues juega a "vamos a saltar los escalones de golpe" y se hostia viva contra el suelo (¿Soy la única a la que se descojonó entera con esa parte? Luego me sentí mal por si la hubiese espicha'o -cosa que hubiese sido algo patética su muerte, pero bueno-, pero es verdad, no pude quitarme durante un rato la imagen del hostión que se pega ella sola). Por suerte, no la endiña. Pero claro, deja a todo el mundo preocupa'o y le corta el rollo a más de uno. Le dicen a Anne que se quede con ellos pero la envidiosa de la hermana (Dios, en serio, no la soportaba. En más de una ocasión me han dado ganas de meterle un zapato en la boca para que se callara, macho -.-) hace que se quede ella(Mary) y no Anne.

Y por ahí en medio aparece un hombre misterioso en carruaje, que se fija en Anne, ella se fija en él, él se va... Luego se enteran de que es un tal Señor Elliot, lo que sospechan de que probablemente sea un primo perdío de Graná que ni tiene primo ni tiene ná por ahí. Que esa es otra, aquí todos parecen como los gitanos, todos son familia. Que si primos, que si hermanos,que si cuñados, que si el hijo de la vecina, pero que luego resulta ser primo también.. Y, cómo no, se había enamorao de nuestra protagonista, la cual estaba cortejando celosamente. Y por ahí por medio, aparece el Capitán de un barco inglés Wentworth que los ve y se le salta el corazón por la boca, vaya. Y claro, Anne piensa, "este está persiguiéndome, está aquí por mí". Y se hace ilusiones.

Al día siguiente, cuando va a visitar a una vieja amiga, la señora Smith, ésta piensa que el primo se le ha declarado y que van a casarse, porque, aquí viene lo mejor, se lo había dicho la vieja'l visillo enfermera de la mujer de no sé quién, que no sabía mantener la boca cerrada y vamos, que lo sabia todo el pueblo. Imaginaos la cara de la señora Smith cuando Anne le dice que no, que ni le interesa y que le piensa rechazar si le propone algo, y aquí es cuando la amiga del alma le suelta todo lo que en verdad es el señor Elliot: frío, calculador, sin corazón, ni sentimientos... en definitiva, una joyica de hombre, vamos, pa que me entendáis. Y Anne, pues flipándolo en pepinillos (yo también lo he hecho, no me lo esperaba en absoluto).


Y con esto pues nos quitamos al primo, nos quitamos antes también al capitán Benwick (que me caía la mar de bien, oye, yo que los shippeaba ya... ¡Mecachis!) que al final acaba con Louisa Musgrove (la que vive a tope saltando escaleras de golpe). Así que, nuestro queridísimo capitán Pescanova Wentworth no le queda otra que decirle a Anne lo que siente, mediante una nota. En parte me ha hecho mucha gracia, porque me ha recordado bastante a la que le dio Darcy a Elizabeth (claro que no tan larga). Y ya bueno, al final acaban hablándolo, que todo aquello les había hecho remover sentimientos que creían olvidados y eso, que se reconcilian. Y ya pues eso, fueron felices y comieron... arroz con bacalao.

sábado, 22 de junio de 2013

Becoming Jane (2007)

La película narra la supuesta historia de amor que Jane Austen tuvo con Tom Lefroy durante su juventud (digo "supuestamente" porque no está verificado al 100% de que esto fuese así, pero yo, que soy una romántica empedernida, prefiero pensar que sí que ocurrió).

Jane es hija de familia humilde, con una madre que no piensa en otra cosa más que en emparejarla con alguien de buena dote. Y ese alguien no es nada menos que el señor Wisley (que no Weasley), sobrino de Lady Gresham, una acaudalada mujer. A Jane se la ve en todo momento como una muchacha con principios y de fuerte carácter, que no se deja pisotear por nadie que la menosprecie por el hecho de ser mujer, valiéndose por sí misma en todo momento. Y, probablemente, ese sea el encanto que siempre tuvo Jane, ya que tuvo varios pretendientes.

Por otro lado, tenemos a Tom Lefroy, un joven y alocado abogado, aficionado a la lucha y a las mujeres. Un día, su tío (del que prescinde completamente económicamente) decide mandarlo un tiempo con su familia paterna, los Lefroy. Al principio a Tom le cuesta un poco adaptarse al nuevo lugar, ya que no está acostumbrado a vivir en un pueblo. Cuando conoce a Jane, no es que empezara con buen pie, ya que discute con ella sobre sus escritos, poniendo a ésta furiosa con sus comentarios fuera de lugar. Pero, a pesar de que al principio no parecían llevarse lo que se dice bien, poco a poco van experimentando un cambio con respecto al otro y, sin darse cuenta, acaban enamorándose perdidamente. Así que decide presentársela a su tío, ya que sin su aprobación la relación no podría seguir adelante, puesto que, como ya dije antes, Tom prescindía económicamente de él. Todo iba a las mil maravillas hasta que el tío de Tom recibe una carta en donde le decía las intenciones de su sobrino con la muchacha y se niega en rotundo, ya que ella es pobre y no es digna para él.

Así que, pese a la negativa de su tío, Tom prefiere vivir en la miseria y ser feliz, que casarse con alguien a quien no ama. Y planea, junto a Jane, fugarse a Escocia. Pero, durante el trayecto, Jane descubre que sin el dinero que le proporciona su tío, su familia moriría de hambre y no podía hacerle eso, no se lo perdonaría en la vida. Tom le suplica a Jane que no se deje llevar por ese asunto, que ya lo resolverían, pero ésta decide regresar a Londres, dejando al joven con el corazón roto.

Años más tarde, en un recital, a Jane le parece ver a Tom a lo lejos, así que su hermano va a por él y lo trae de vuelta, acompañado de una joven muchacha, la cual presenta como Jane Lefroy.
A pesar de que se sabe que la suegra de Tom se llamaba Jane, yo también prefiero pensar que la hija se llamó así por Austen, más que nada porque Tom estuvo muy enamorado de ella y puede que la llamara así para recordarla de algún modo. La historia me parece de lo más tierna, tiene sus momentos bastante divertidos, como la escena donde juegan al... ¿criquet?(no sé si se llama así), momentos románticos como la escena en la que se besan por primera vez...

Aunque creo que mi escena favorita, sin duda alguna (me la habré visto como 5689658 veces ya)es la del baile, cuando se reencuentran y comienzan a bailar juntos, sin apartar la mirada el uno del otro. En serio, no me canso de verla. 


En cuanto al reparto, creo que no hace falta decir que es completamente excelente, empezando por Anne Hathaway, la cual admiro y James McAvoy al cual le haría padre todas las veces que me lo pidiera me encanta. También tenemos a Julie Walters (nuestra querida Molly Weasley) como Cassandra Austen y la mismísima Maggie Smith como Lady Gresham.